Índice

     ¿Por qué chirrían los frenos?


    Uno de los sonidos más incómodos que podemos escuchar en nuestro coche es ese ominoso estruendo o chirrido que a veces despierta a los vecinos; es una gran preocupación porque no sabemos si estamos a punto de salir a toda velocidad y provocar un accidente.




    Sin embargo, como todos los sistemas de refrigeración están diseñados para funcionar por congelación, esto es algo habitual. Hay una gran variedad de razones por las que nuestros seres queridos pueden alterarse, cada una de ellas con diferentes grados de gravedad y fracaso.



    Los Frenos emiten Sonidos



    Lo primero que hay que mencionar es que el tema de los chirridos es bastante amplio, ya que este sonido puede ser causado por diversos factores. Además, es importante señalar que no se debe confundir el chirrido de los frenos con el sonido que producen los sensores metálicos de las pastillas de freno cuando empiezan a rozar con el disco después de que éste se haya degastado por completo.




    Con el tiempo, la mayoría de los conductores aprenden a distinguir entre el chirrido de los frenos y el sonido que les avisa de que el freno pastilla se ha degastado mediante el uso de sensores magnéticos.



    Las Pastilla de Frenos están Desgastadas



    Obviamente, esto es lo primero que nos viene a la mente, y es quizás la causa más común; algunos de ellos tienen bandas que empiezan a hacer ruidos de chirridos cuando están expuestos, o escuchamos el ruido cuando rozan contra los discos. Esto nos pone en una situación peligrosa ya que disminuye la capacidad de refrigeración y puede dañar otras partes del sistema de refrigeración.



    Baja Calidad de las Pastillas de Frenos



    Como se ha dicho anteriormente, las pastillas de freno vienen en una variedad de colores y sabores, dependiendo de las necesidades, y pueden ser de mala calidad (malas propiedades, materias primas de baja calidad) o de buena calidad (materias primas de alta calidad) (excelente rendimiento en diferentes entornos de funcionamiento). En el caso de las pastillas de freno baratas, cuyo componente principal es el hierro, se observan en la práctica mayores índices de degaste del rotor del freno y de generación de ruido.



    Discos en mal estado



    Los discos de freno mal rectificados, de mala calidad o deformados por el uso continuado de pastillas de freno en mal estado o por daños en cualquier otra parte del sistema de frenado, producirán un chirrido bastante fuerte que no mejorará simplemente cambiando las pastillas de freno, sino que nos obligará a cambiar los discos y a comprobar el estado de otras piezas.




    Vibraciones entre las pastillas y los discos




    Las vibraciones entre las pastillas y los discos pueden provocar a veces un chirrido, aunque ambas partes estén en buen estado. Normalmente, las almohadillas están equipadas con almohadillas de teflón que se adhieren a la parte posterior de la almohadilla para evitar las vibraciones.



    Mucha suciedad acumulada




    El fallo puede acumularse en el sistema de refrigeración porque el material de fricción se separa de la pastilla de freno y se deposita en los pistones, limitando el recorrido de la pastilla, lo que provoca un exceso de residuos, altas temperaturas, una reducción del rendimiento de los frenos y un mayor consumo de combustible.



    Mucho Polvo y Humedad




    La acumulación de polvo en las pastillas de freno suele estar provocada por largos periodos de inactividad, y la humedad suele estar presente durante todo el día. En ambos casos, se oirá un ruido de chirrido durante las primeras maniobras de frenado, pero desaparecerá con el uso.



    Se está abusando del sistema de frenado




    Este abuso del sistema hace que las pastillas de freno superen su límite de temperatura de funcionamiento y cristalicen la superficie de contacto con el disco, que también puede sobrecalentarse y perder su capacidad de frenado.



    Sobrecalentamiento de los nuevos frenos




    Las pastillas nuevas requieren un cierto tiempo de adaptación a los discos usados, durante el cual se recomienda evitar aceleraciones bruscas que nos obliguen a frenar de forma rápida y constante, ya que si abusamos de los frenos, lo único que conseguiremos es deformar la capa de resina que envuelve a las pastillas nuevas, dando lugar a chirridos y a la necesidad de lijarlas.